lunes, 4 de mayo de 2009

CRISIS y SOSTENIBILIDAD



Estimados amigos blogueros:

Debo comenzar, en primer lugar, disculpándome por mi ausencia y falta de mantenimiento del blog; es imperdonable y lo siento pero he estado francamente ocupado y sin tiempo para poder escribir ni unas líneas. Intentaré, desde luego, que no se repita a pesar de mi poca experiencia en esto de los blogs.

Para retomar esta vía de contacto, seguiré por el tema que más nos preocupa y angustia a casi todos: la crisis que hemos empezado a conocer en toda su dimensión.

Sin embargo, no quiero centrarme en temas económicos que ya han sido ampliamente explicados, como nuestra dependencia de la construcción o el déficit en intercambios con el exterior o nuestra falta de competitividad y formación adecuada, o incluso uno muy importante para UPyD: la ruptura del mercado único interior y la consiguiente falta de escala y rentabilidad de nuestras empresas.
La crisis actual no sólo es económica y financiera y del modelo de crecimiento español, sino también de valores, energética y de un modelo de futuro sostenible.
Quiero centrarme en la sostenibilidad del sistema y empezaré por un ejemplo: los Ayuntamientos y el Fondo de Inversión Local de 8.000 millones de euros.
Durante bastantes años, los Ayuntamientos han recibido unos ingresos procedentes de las Licencias y de toda clase de tasas y arbitrios que gravan el sector inmobiliario. Esto se ha reducido drásticamente y no volverá de forma rápida. Pues bien, en vez de emplearse esos 8.000 millones en actuaciones que redujeran el gasto corriente (medidas de ahorro energético, de ahorro en iluminación y mantenimiento de los edificios, de automatización de procesos y de personal en edificios públicos, de incorporación de nuevas tecnologías y de telegestión, etc. ...) se han dilapidado en obras innecesarias en un 80 % de los casos y cuyo mayor efecto es que van a exigir más gasto de mantenimiento en el futuro. Somos absolutamente insostenibles. Nunca pensamos en lo que cuesta mantener las cosas. Una explicación malévola es que la foto de la inauguración sale en los papeles, nunca la del mantenimiento.
Recorriendo el otro día con un amigo las nuevas zonas de viviendas, me comentaba la gran separación de los edificios y sus alturas de 5 plantas (la altura que tenían los edificios cuando no había ascensores) y me preguntaba si no se abarataría la vivienda con algo más de altura. Burgos está creciendo con una bajísima densidad de viviendas por hectárea; en el Avance del Plan General de Ordenación Urbana que vimos el pasado año, podía andar en el orden de las 25 viviendas por hectárea, casi el límite mínimo legal.
Vuelvo a la sostenibilidad. ¿Quién va a sostener esa ciudad, esos millones de metros cuadrados (¿10 millones en Burgos?) de aceras, calzadas, jardines, ... que habrá que limpiar, iluminar, vigilar, reponer, reasfaltar, regar, amueblar, mantener en definitiva?
Alguien podrá decir que si se proyecta más densidad, los promotores ganarán más; y con ello entramos en el difícil mundo del precio del suelo (que en definitiva se compra según su edificabilidad). Pero en estos momentos, vista la crisis, es más probable que bajen el precio para poder seguir trabajando, a que ganen más.
Por otra parte, ¿qué clase de ciudad es ésa, tan sumamente dispersa? ¿Qué comercio de barrio mantendrá? Son ciudades dependientes del coche hasta para comprar el pan o el periódico.
Hay una pregunta que no han resuelto los economistas (¿una sólo?) y es ésta: ¿por qué no se crece suavemente y de forma sostenida sino a trompicones, con grandes crisis que suceden a ciclos de euforia vertiginosa? Para mí la clave es la sostenibilidad.
Es insostenible un mundo en el que la abundancia de capital a bajo interés hacía que todo fuera rentable pues nadie cuestionaba el por qué una empresa podía ofrecer rentabilidades muy superiores a otra, o precios más bajos, sin "milagros explicables" y a veces con directivos mediocres, cuando no ignorantes o simplemente engañosos.
Y como siempre, todo esto circuscrito a nuestro primer mundo que, efectivamente, sigue una senda creciente cimentada en el consumo, muchas veces compulsivo, mientras dos terceras partes de la humanidad viven en economías de subsistencia, sin ciclos de ningún tipo pero con hambrunas periódicas.
Es insostenible el sistema de 17 Comunidades Autónomas legislando compulsivamente y de forma dispar, con multitud de procedimientos, autorizaciones, cargas administrativas, con un coste que el Banco de España ha calculado en un 0,27 % del PIB, lo que equivaldría a crear 540.000 puestos de trabajo en 10 años.
Es insostenible la tremenda inversión en políticas lingüísticas, promoción de identidades culturales, hechos diferenciales y estudios sobre el origen nacional. Miremos hacia Alemania y su reforma de 2006, adelgazando el protagonismo de los Länder.
Son insostenibles los vuelos baratos subvencionados, con precios por debajo del coste del carburante, para distancias medias o bajas, en las que los transportes terrestres colectivos son infinitamente más económicos.
Son insostenibles las jubilaciones a los 50 o 55 años para, a continuación, hablar de que habrá que prolongar la edad mínima hasta los 70.
Me gustaría pensar que la crisis va a poner algunas cosas en su sitio pero no sé si es una ilusión o un espejismo.
Creo que durante las fases expansivas se debe actuar contundentemente contra el ciclo, con inversiones en nuevas tecnologías energéticas y de ahorro, buscando esa sostenibilidad en todos los ámbitos (en definitiva, frenando esas fases y preparando las recesiones). Se debe extremar la supervisión, sobre todo de los modelos financieros y empresariales basados únicamente en la expansividad de la fase y el capital barato y abundante (cuando el más tonto hace relojes) y quizás algún día de esta forma se minimicen o desaparezcan los ciclos.
Pero el mayor inconveniente para lo anteriormente expuesto es la política; mejor dicho, sus actores: los partidos y el bipartidismo español que tanto hemos denunciado desde UPyD; y la inmensa carga de irresponsabilidad que comportan. Ello añadido al adelgazamiento al que hemos sometido al Estado -hacia abajo por las Autonomías y hacia arriba por la Unión Europea- y que le ha llevado a perder una buena parte de su capacidad de actuación sobre la economía.
En estos momentos, la salida de la crisis exige, sin dudas, un gran Pacto de Estado que siente las bases de la recuperación futura, cuando se establezca en el resto del planeta. Exige seriedad y algunas medidas a largo plazo, duras, que ningún partido en solitario podría soportar. ¿O es que es mejor que se sigan deslocalizando empresas? ¿Cuánto tiempo más aguantaremos subvencionando nuestro presente con el futuro, gravando aquél e impidiendo la recuperación cuando se produzca? ¿Qué es mejor: prolongar el subsidio de paro o volver a crear empleo?

Y todo ello exige seriedad y veracidad para conseguir que se restablezca la confianza en nuestra economía y en las posibilidadesde superar la crisis. En estas posibilidades de superación ocupa un lugar destacado la sostenibilidad de nuestras ciudades y del transporte, la sostenibilidad de nuestra industria y de nuestro modelo de desarrollo, lo que también implica un concepto de sostenibilidad medioambiental.

Para que el crecimiento sea ordenado y no caótico, es fundamental que sea sostenible. Seguiremos insistiendo y desarrollando este tema.












miércoles, 25 de febrero de 2009

REFLEXIONES PARA UNA CRISIS

En estos tiempos en los que toda la sociedad reclama soluciones para la CRISIS, es un deber reflexionar sobre la misma, y una buena forma de aproximarse a la misma es reflexionar sobre lo que el sentido común te dice que NO hay que hacer:

1. NEGARLA. Si una crisis guarda mucha semejanza con una enfermedad, todos estaremos de acuerdo en que no solo no se arreglará con negarla, sino que lo más probable es que en el empeño por negarla, profundicemos en las causas que la han provocado.

2. ACTUAR CON PRECIPITACIÓN. Probablemente este es un “subproducto” del punto anterior; si la hemos negado, habremos consumido un tiempo y una confianza (gran palabra sobre la que reflexionar), que nos haga actuar luego con precipitación y nerviosismo. Las soluciones que podamos implantar rápidamente, es probable que sólo resuelvan los síntomas, pero no el origen de la enfermedad.

3. INTENTAR RESOLVERLA A CORTO PLAZO. En aquellos casos en los que la crisis sea consecuencia de la puesta en cuestión de todo un modelo económico, la solución será larga y nada hay peor que afrontar un Maratón como si uno fuera a correr los mil metros lisos; eso sólo puede traernos males mayores.

4. ENDEUDARSE EN INVERSIONES IMPRODUCTIVAS. Al fin y al cabo, la deuda pública no es más que otra manera de impuestos y a nadie se le ocurriría, cuando tiene la empresa al borde de la suspensión, el pedir un préstamo para pintar la nave, por mucho que eso mantenga a la gente ocupada. El mercado, siempre vigilante, lo juzgará y bajará nuestra calificación crediticia (otra vez la Confianza, la que tienen en nosotros los de fuera).

5. CULPAR A UN TERCERO. Si el único diagnóstico que somos capaces de emitir es que la culpa la tiene un tercero, eso nos valdrá mientras al tercero le vaya mal, pero si un día ese tercero se cura y nosotros no, entonces la realidad se mostrará con toda su crudeza y tendremos menos tiempo para resolverlo.

6. ERRAR EN EL DIAGNÓSTICO. Si el problema era de modelo -excesivo ladrillo y excesivo crédito- no se puede resolver poniendo más ladrillos y manteniendo el crédito. Algún día deberemos hacer un análisis de las oportunidades de España en el mercado mundial.

7. TRASMITIR NERVIOSAMENTE CONFIANZA. Repetir de manera sobreactuada el mensaje de la Confianza (imprescindible por otra parte) no la genera gratuitamente. Los mercados y las empresas son los suficientemente maduros como para no confundir el marketing con la calidad del producto.

8. ESTABLECER APRIORISMOS. Si con anterioridad al diagnostico y la generación de alternativas hemos establecido apriorismos como “no a los decretazos”, tal vez nos estemos cerrando alternativas que al final sean necesarias; tal vez la gente prefiera un empleo sin indemnización a no tener empleo; claro que ¿para qué buscar empleo si el estado me va a mantener y ampliar las coberturas?

9. RECHAZAR EL CONSENSO. Si en algún momento hace falta el consenso y pactos de estado con el conjunto de las fuerzas políticas, es en épocas de crisis; si se piensa que no se necesita o, cuando se pide, se espera un cheque en blanco, la salida será mas dura.

10. COBARDÍA. Un cambio de modelo puede conllevar decisiones no muy populares. Si uno sólo es valiente con las empresas y no con los ciudadanos, el cambio de modelo (que como todos, genera resistencia al cambio) será más traumático.

11. PERDER EL FOCO. Las crisis son momentos para estar muy centrado y las maniobras para despistar pasan factura.

Estas reflexiones son de puro sentido común. Pensemos en cuántos errores hemos cometido, seamos humildes, corrijamos y construyamos la confianza necesaria para salir todos juntos de la crisis.

lunes, 2 de febrero de 2009

16 PREGUNTAS SOBRE LA FUSIÓN DE LAS CAJAS

CARTA ABIERTA A D. EDUARDO ÁLVAREZ (COLUMNA PLAZA MAYOR)

En el Diario de Burgos del pasado martes 15 de diciembre, en la sección Plaza Mayor D. Eduardo Álvarez en el artículo “Cajas 2”, opina a favor de la fusión de las Cajas de Ahorro prometiendo insistir en el tema, dado que el cree que no podemos perder ese tren, e invita a que se le conteste para no decir la última palabra.

Como considero que no argumenta en absoluto, le planteo las siguientes preguntas, para que pueda razonarlas una por una:

1¿Ha leído Ud. los argumentos del PP y el PSOE (se lo recomiendo) contra la fusión de las cajas vascas? Dígame su opinión.

2¿Cree que fusionando Cajas (reduciendo de 6 a 1) se mejora la competencia entre ellas, y los servicios a los ciudadanos?

3¿Cree que con la que está cayendo (Lehman Brothers, Fannie Mae´s, Madoff) , se nos puede hablar en serio de ir a trabajar con mercados distantes y productos complejos para mejorar nuestra rentabilidad y solvencia?

4¿Cree que el proceso de concentración bancaria que se dirige a que permanezcan solo dos enormes bancos en el país, garantiza la competencia y el libre mercado?

5¿Ha comparado costes alguna vez en los servicios bancarios personales entre un Banco y una Caja? Dígame el resultado.

6¿Cuántas sucursales y donde, tienen los Bancos nacionales en pueblos de nuestra provincia?

7¿De verdad, que no padece Ud. en sus actividades el centralismo? Si es así le felicito, es Ud. un absoluto privilegiado. ¿Porqué vamos a avanzar mejor los Burgaleses renunciando a tener la cabecera de dos Cajas de Ahorro?.

8¿Cree Ud. que se diversifica el riesgo y hay más sinergias con fusiones intracomunidad, más que con fusiones entre entidades de diferentes comunidades autónomas?

9.-¿Conoce el término “efecto sede” para referirse a la prevalencia de los intereses de la sede de una empresa respecto del resto de sus implantaciones?

10.- ¿Considera que las recomendaciones políticas para las inversiones de una entidad financiera, buscan su mayor rentabilidad y menor riesgo?

11¿Piensa Ud. que las grandes Cajas ya fusionadas del país (La Caixa, Caja Madrid, etc..) se distinguen por su baja politización y su proceder absolutamente técnico-financiero, o más bien son bancos nacionales de su comunidad autónoma?

12- ¿Son acaso las Pymes (que crean el 89 % del empleo del país) peores productivamente hablando, que las grandes empresas, solo por ser pequeñas? ¿No concentran más riesgo las empresas grandes?

13¿Cuántas menos entidades financieras tengamos en el país, Ud. que cree, que aumentará la competencia o que acordarán entre ellas las condiciones para no competir?

14¿Qué prefiere Ud. el modelo de banca telefónica o la oficina de su barrio, donde le conocen y Ud. a ellos desde que eran chicos y jugaban en la calle?

15¿Cuántos clubs de jubilados, residencias, guarderías, gimnasios, escuelas, galerías de arte, etc.. tienen los grandes bancos en Burgos?

16¿Es o no cierto que la capitalidad de la comunidad autónoma ha llevado y seguirá llevando innumerables inversiones, beneficios, sinergias, población y mucho más, en detrimento de otras localizaciones?